11 de noviembre de 2010

Ovejas esquiladas, que temblaban de frío (II)

Anoche estuve en la presentación de “OVEJAS ESQUILADAS, QUE TEMBLABAN DE FRIO". Y escuché las palabras de MARTA SANZ. Y las de ANA PEREZ CAÑAMARES. Y me emocioné. Gsús dijo que eran mujeres con mucho talento y a mí me pareció que sí, que tenía toda la razón. Gsús dio las gracias a mucha gente por muchas cosas que habían hecho por él. Y me emocioné. Pero cuando iba a leer sus poemas se estropeó el micrófono. Gsús dijo que le solían pasar esas cosas. Entonces se puso de pie y los leyó a viva voz. Los leyó balanceando el cuerpo hacia delante y hacia atrás, moviendo mucho las manos. Y me emocione. Y me emocioné mucho porque Gsús contó la historia de “El Pero”, o la de “La señora siempre luto”. Y me emocioné tanto que al final, cuando OLAIA PAZOS cantaba eso de…

y soñaban carbón
y saliva
y llagas

llagas también

…tuve que pegar un trago grande de mi cerveza porque se me había anudado la garganta.


MÉRIDA
Decía abuelo
que el Pero era mejor persona que miliciano
y que un día se lo llevaron por eso. Por bueno.
y que más tarde
le dio por ser Isabel la Católica
y que luego fue un príncipe de hielo.
y decía
que en el 48 todavía eran días de convulsiones
y que el Pero
perdió los incisivos
porque apretaba muy fuerte un vástago de goma
cuando una vez al día tres veces por semana
230 voltios iban en zigzagde un extremo a otro de sus sienes

y decía que en el 75
los pasos del Pero eran incoherentes
y que todavía salivaba
y que caminaba despacito y desnortado
y que una píldora colorada marcaba el camino
aunque también decía que el rumbo era lo de menos

en el 82 decía abuelo
que el psiquiátrico era un sitio acogedor
con las piernas debajo
de una falda de mesa camilla
al calor del brasero.
y decía que estaba triste
porque íbamos poco a visitarle
y que estaba solo y que el Pero
un día quedó dormido y no se ha vuelto a despertar
y que tenía muchas cosas que contarle.

de "Ovejas esquiladas que temblaba de frío" (Gsus Bonilla)

9 de noviembre de 2010

La portada

El "hombre sin gracia" ya está en pleno proceso de impresión. Esta será la portada.


3 de noviembre de 2010

Presentacion de: Ovejas esquiladas, que temblaban de frío




El próximo miércoles 10 de noviembre, a las 20 horas, se presentará el poemario Ovejas esquiladas, que temblaban de frío (Bartleby Editores. 2010), de Gsús Bonilla. Junto a el estaran Marta Sanz, Carlos Salem y Valentina Trio. Desde aquí le deseo mucha suerte a Gsús. Allí estaré para dar calor a esas ovejas frioleras. Un poema:



CUARTO DE E.G.B.

A david gonzález, POETA



nos despiojaban

cuando lo que teníamos

eran pulgas -malas pulgas



-aquellos tíos tan listos

desconocían por completo

que nuestra sangre era azul

puesto que éramos príncipes,

miserables, pero príncipes.



y lo peor de todo,

aquellos tíos tan listos

tampoco sabían

que entre parásitos

siempre

hubo

clases.



OVEJAS ESQUILADAS, QUE TEMBLABAN DE FRÍO, ya está disponible en librerías.

2 de noviembre de 2010

lº Certamen Internacional de ‘microrrelatos’ La Gangsterera


Bases


1. Podrán presentase a este certamen aquellas obras escritas en castellano que sean originales, que no hayan sido publicadas en ningún medio escrito o digital ni premiadas en otros concursos. Pueden presentarse un máximo de tres relatos por autor(a).
2. El tema tendrá que estar necesariamente relacionado con el género negro.

3. La extensión será de 30 líneas máximo y un mínimo de veinte. Con fuente de tamaño 12, tipo Times New Roman o parecida, con doble interlineado.
4. Sólo se admitirán aquellos relatos enviados por correo electrónico a: concursorelatos@lagangsterera.com (1º Certamen de ‘micro relatos noir’ La Gangsterera)
5. Los concursantes tendrán que enviar sus relatos, debidamente titulados, en formato Word adjunto en un correo electrónico. Este envío no deberá constar de ningún dato personal y tendrá que ser firmado con seudónimo.
6. La plica, con los datos personales: nombre, apellido, dirección, correo electrónico y un breve currículo del concursante así como el título del relato, y el seudónimo, con el que participa, tendrá que ser enviada, a parte, por correo electrónico a: plicas@lagangsterera.com
6. El plazo de entrega comenzará desde el este mismo momento que ha salido publicado en la gangsterera y finalizará a las 0, 00 horas del 1 de marzo del 2011.
7. La Gangsterera nombrará al jurado competente compuesto por personas de reconocido prestigio y relacionadas con el mundo de las letras. Este jurado no tendrá acceso a las plicas ni a ninguna información sobre el nombre ni identidad de los participantes, sólo al título del relato y al relato en sí.
8. El fallo del jurado será inamovible y será dado a conocer públicamente a través de la web La Gangsterera el 23 de abril de 2011 (día del libro).
9. Premios:Primer Premio 600 € y publicación del relato en La Gangsterera Accésit: lote de libros y publicación del relato en La Gangsterera Finalistas: publicación del relato en La Gangsterera
10. Los premios podrán declararse desiertos, a juicio del jurado, en caso de que ninguno de los relatos concursantes reúna los meritos necesarios. Los premios serán entregados en un acto público a principios de julio. Asimismo, el jurado estará facultado para resolver toda cuestión de su competencia que se suscite.
11. La Gangsterera se reserva el derecho de publicar en su web o en edición ‘papel’ los relatos ganadores y finalistas, y, tras consultar con sus autores, aquellos relatos, aún sin haber sido premiados, que a su juicio, reúnan meritos de originalidad y/o calidad.
12. Participar en este certamen conlleva la aceptación sin excepciones de las presentes bases.
(*)No serán admitidos a concurso los envíos de relatos que no cumplan estrictamente estos principios

27 de octubre de 2010

¿QUEDA ALGUIEN POR AHI?



Por si acaso es que sí, me gustaría disculparme por este parón de casi cinco meses, por esta falta de actividad prolongada. Os aseguro que no ha sido por desidia ni dejadez, había un motivo, un motivo excepcional. El pasado mes de mayo, una editorial segoviana (ISLA DEL NAÚFRAGO) y en concreto su director JOSÉ ANTONIO ABELLA (de los que ya comenté algo en anteriores entradas y de los que seguiré hablando en el futuro), se interesaron por mi novela “ENCANTO Y DESENCANTO DE UN HOMBRE SIN GRACIA”. Desde entonces no hemos parado de pulir la historia para que quedara lo más reluciente posible. Ha sido una tarea intensa, dura por momentos, pero sobre todo tremendamente ilusionante. El trabajo está prácticamente terminado, al menos en lo que a mi parte del mismo se refiere, y según me ha comentado José Antonio, es posible que la novela esté lista a finales de noviembre. Por eso considero que es el momento perfecto para retomar el blog, para resucitar a Lebowski, como hace poco me sugirió Amanda. Y como no se me ocurre mejor manera, lo hago con el primer capítulo de esta historia de pasiones y carencias, de mezquindades y miedos. ¡Ojalá que os guste!



Encanto y desencanto
de un hombre sin gracia


1


Por aquel entonces, yo era un hombre gris y sin gracia. Sin embargo, inesperadamente, la chica más guapa del baile se fijó en mí. Fue la pasada primavera, en el “Femme Fatale”, un club decadente del centro de Madrid. Un tugurio para náufragos curtidos, de los que buscan desesperados un último salvavidas al que poder agarrarse. Paula era diferente, luminosa, el faro que alumbraba a los derrotados en la batalla.
Solía acudir al antro cuando necesitaba mejorar mi autoestima; al lado de toda esa gente decrépita, incluso yo resultaba ser un cuarentón bastante presentable. Me gustaba el taburete que había en la esquina más oscura de la barra, el mirador perfecto para un tímido curioso. Ese día también estaba vacío. Me senté y pedí una tónica con mucho hielo. No porque me entusiasmaran las bebidas amargas, sino porque entonces había decidido no probar el alcohol durante un tiempo; mamá se disgustaba mucho cuando llegaba a casa con alguna copa de más y eso me creaba mala conciencia.
Era la primera vez que veía a Paula por el “Femme Fatale”. En realidad, nunca había visto por allí a una mujer que bajase de los cincuenta. Ella aparentaba tener poco más de veinte años. No era excesivamente alta. Vestía ropa informal, que contrastaba con la pretendida sofisticación de las otras, y el pelo le rozaba con sus puntas la cintura. La piel, delicadamente blanca, borraba toda sospecha de que el rubio de sus ondas se debiera a un tinte tramposo. Los pantalones ceñidos y una blusa translúcida avisaban de la presencia de un cuerpo rotundo. Pero, lo que más llamó mi atención, lo que me prendó, fueron sus labios: hidratados y carnosos, para aliviar penas, labios que desentonaban en medio de todas las bocas estériles que mendigaban por el local.
La descubrí asediada por un trasnochado que se afanaba en un galanteo patético. Ella tomaba pequeños sorbos de una bebida de color rojo, mientras buscaba por encima del hombro la excusa perfecta para dejarle plantado. Fue entonces cuando cruzamos las miradas. Paula clavó sus pestañas en mis ojos para pedir auxilio. Yo, como un perfecto cobarde, desvíe la mirada y me lavé las manos con el agua que sudaba mi vaso de refresco. Cuando volví a bajarla, vi que ella se acercaba sin dejar de mirarme, con descaro. Quise marcharme, escurrirme entre la gente para esquivar el encuentro; pero no pude, siempre que se avecinaba un contacto imprevisto con alguien del otro sexo, las piernas me blandeaban como las de un chiquillo asustado.
– ¿Me invitas a una copa? – me preguntó ya con su boca pegada a mi oído.
Fui incapaz de pronunciar una sola palabra y me limité a alzar las cejas y a mover el cuello para afirmar por tres veces. No soy alto, ni bajo, ni feo, ni guapo, ni gordo, ni flaco; ni siquiera uso gafas. Sólo soy un hombre del montón, un tipo mediocre, de los que pasan desapercibidos en bodas y funerales, de los que nunca salen en la foto, un hombre sin encanto. Sin embargo esa noche, contra todo pronóstico, una chica preciosa se sentaba a mi lado con la aparente intención, al menos, de compartir charla, algo que en un principio me resultó sorprendente.
Paula le mostró al camarero su vaso vacío y pidió que le trajera otro Bloody Mary. Yo levanté un par de dedos temblorosos para pedir uno más, seguro de que un poco de alcohol ayudaría a templarme. La chica giró la cabeza hacia la pista de baile. Allí, dos señoras algo más que maduras agitaban sus arrugas al ritmo de una música cargante. Al lado de ellas, un par de vejestorios peinados a lo Fred Astaire se preparaban para el ataque. Entonces aproveché el momento para observar mejor a la chica luminosa, para intentar descubrir por qué ese ángel me había elegido a mí y no a cualquier otro para salvarle la noche.
– Pobres, si las vieran sus nietos... – comentó ella sin volverse.
Yo estaba paralizado, con un nudo en la garganta, por ello, cuando el camarero trajo las bebidas, agarré la que tenía más cerca y me bebí la mitad de un solo trago. Sólo entonces pude hacer la pregunta absurda:
– ¿Vienes mucho por aquí?
Ella me miró como quien mira a un pajarito que se acaba de caer del nido, sonrió y me pellizcó la barbilla.
– Qué rico eres, tienes cara de niño bueno. Anda, acábate eso y me acompañas a tomar el aire.
Paula se levantó y me cogió de la mano. Sentí una convulsión, y un hilito del combinado que apuraba con ansia se escurrió por los bordes de mi boca. Me limpié con una servilleta de papel que conseguí alcanzar de la barra y, con la mirada clavada en los bolsillos de su pantalón vaquero, la seguí hasta la puerta. Ya en la calle me desenganchó de sus dedos, apoyó levemente sus hombros sobre el mármol de la boîte y encendió un cigarrillo. Con la primera bocanada me llenó la cara de humo.
– Me llamo Paula, ¿y tú?
– Camilo, Camilo Fernández, bueno…, para ti sólo Camilo – respondí tras carraspear torpemente.
Paula se incorporó para darme dos besos mientras me rodeaba el cuello con el brazo que le quedaba libre. Cuando me soltó sonreí, crucé las manos por detrás y, para ocultar el desasosiego, puse la mirada en el luminoso de la tienda de lencería que había en la esquina, apenas unos metros más allá.
– ¿Qué pasa, no me digas que ya estás pensando en regalarme un picardías? – me preguntó con descaro.
­ – No, qué va. Bueno, sí. Bueno, no sé. No miraba por eso, es que... – me atraganté y no pude continuar.
Paula me acarició el pelo como quien trata de reconfortar a su mascota. Terminó de fumarse el cigarrillo y sugirió que fuéramos a tomar algo a un sitio más tranquilo. Sin esperar respuesta, comenzó a caminar calle arriba moviendo sutilmente las caderas. Dudé por un instante, no estaba seguro de si seguirla era lo más adecuado. Eran casi las dos de la mañana y quería regresar pronto a casa para que mamá pudiera dormir tranquila; pero el cóctel comenzaba a embotarme la cabeza y la chica me gustaba mucho, muchísimo. Así que no me resistí y caminé a su lado como un perrito dócil.
Entramos en un bar de estilo inglés que quedaba cerca, tan sólo a un par de manzanas, como mucho a tres. El sitio estaba poco concurrido: cuatro chicos, casi adolescentes, jugaban a los dardos en una máquina electrónica que lanzaba destellos de colores. Una pareja se besaba con entusiasmo sobre uno de los sofás pareados que rodeaban la barra. Un hombre de mediana edad y aires marineros apuraba un vaso de licor con la mirada encallada en el mar de las paredes. El camarero dejó de leer un periódico bastante manoseado y nos preguntó qué queríamos tomar. Paula eligió por los dos:
­ – Dos güisquis, sin hielo y sin agua. En vaso ancho, por favor.
Intenté protestar, un güisqui después de un cóctel, tras varias semanas sin probar el alcohol, no podía sentarme demasiado bien, pero Paula me tapó la boca con su dedo índice para impedir que hablara.
– ¡Phsss! No te preocupes, si te mareas, yo te reanimo.
No supe qué decir, por ello me limité a devolverle la mueca con torpeza y me agarré a mi vaso como un pulpo asustado.
En el rato que tardamos en tomarnos tres copas, Paula me contó a modo de resumen buena parte de su aún corta historia. Así supe que la chica de los labios carnosos tenía veintitrés primaveras, recién cumplidas. Que a los diecisiete años, se fue de casa porque no aguantaba las borracheras de su padre ni los llantos dóciles de su madre. Que trabajaba en una tienda de ropa cara de uno de los barrios más ostentosos de Madrid. Que cobraba una miseria y compartía un piso minúsculo con su novio de toda la vida. También me dijo que Marco – así se llamaba el chico – era un niñato malcriado que desde hacía algún tiempo tonteaba con todo tipo de drogas. Paula me confesó que ella buscaba otra cosa. Que lo que de verdad necesitaba era un hombre que la protegiera y la mimara, un hombre trabajador, que tuviera ambiciones, al que le gustara ir al cine, viajar, la música y tener muchos hijos; en definitiva, un hombre de verdad.
Mientras, yo bebía de forma compulsiva para desinhibirme, para responder, sin que me ahogaran los nervios, a las preguntas con las que a veces Paula rompía el hilo de su monólogo. Así me inventé que trabajaba de economista en una empresa de seguros desde que terminé la carrera. Que adoraba mi oficio y aspiraba a ser alguien importante dentro de la empresa. Que el cine era el mejor invento de la humanidad. Que me encantaba viajar. Que no podría concebir una vida sin música. Y que, por supuesto, me gustaría tener hijos, muchos hijos, un equipo de fútbol, o mejor un ejército.
Los labios de Paula y el alcohol hicieron que asumiera con facilidad el papel de “Hombre de sus Sueños” y olvidara que, a mis cuarenta, aún vivía con mamá porque tenía miedo a independizarme. Que jamás había tenido novia. Que era un triste chupatintas de los que se ganan la vida archivando papeles. Que también a mí me pagaban una miseria. Que no tenía aficiones de ningún tipo. Que disponía del mismo oído musical que un canto rodado. Y que, dada la atrofia por desuso que sufría mi pene, dudaba mucho de que pudiera engendrar un retoño si algún día se presentaba la ocasión.
Sin que nos diéramos cuenta, el bar se fue quedando vacío. Eran casi las tres de la mañana y el camarero apresuró nuestra despedida sin muchos miramientos. Apagó la música y bajó el cierre de la entrada hasta media altura. Paula me hizo un gesto para que liquidara la cuenta. Saqué un billete del monedero y lo extendí sobre el mostrador. Esperamos a que el camarero nos trajera la vuelta e inmediatamente después nos largamos. Estaba tan aturdido por el güisqui y las mentiras que me costó bajar del taburete. Ya en la calle, hice un esfuerzo para mantenerme erguido e intentar despedirme lo más dignamente posible de la joven que me había alegrado el día. Pero Paula me pidió que no me fuera, que por favor la acompañara a su casa, que esa noche no quería irse sola.
– Es que no me siento demasiado bien –intenté disculparme.
­ – Venga hombre, si vivo muy cerca, cogemos un taxi y estamos allí en nada. Además, así te despejas – volvió a insistir.
– Ya, pero es que..., es que estoy un poco mareado.
– Pues por eso. Además, no me valen pretextos, ¿o vas a dejar que una jovencita indefensa regrese a casa sola a estas horas de la madrugada? Tú no eres de esos, ¿a qué no?
Paula hablaba con un tono tan embaucador que hizo que un escalofrío me cruzara la espalda. Entonces pensé en mi madre. La imaginé sentada en una silla del cuarto de estar, con la mirada perdida en la ventana, esperando impaciente a que su “pequeño libertino” regresara a casa para tumbarse unas horas, para poder descansar tranquila. Era consciente de que entre Paula y yo había una diferencia de edad que me metía directamente en el saco de los hombres que bien podrían ser su padre. Pero, en ese momento, nada de eso importaba. Una chica preciosa quería estar conmigo, insistía para que la acompañara a su casa. Eso era algo que no me ocurría todas las noches. De hecho, no me había ocurrido ninguna otra. Y fue por ello por lo que dejé que Paula se enganchara a mi brazo para emprender, con una sonrisa de oreja a oreja, el camino que me llevaría derechito a las puertas del caos.

8 de julio de 2010

MIS LECTURAS (I)

UNAS POCAS PALABRAS VERDADERAS

Este fin de semana, por fin, he podido leer “Unas pocas palabras verdaderas”, y quiero decir que me ha entusiasmado, emocionado, sobrecogido; ni un solo relato me ha dejado indiferente. Tramas asfixiantes, líricas, épicas…, todas conmovedoras. Cada final es un latigazo en el pecho, una caricia en la espalda. Puedo asegurar que el libro deja un regusto a clásico, pero no en la punta de la lengua, sino en el cielo del paladar. No podría destacar un relato sobre los demás. No sobra ninguno, todos son necesarios, perfectos, aunque he de reconocer que “Piernas” se me ha quedado pegado como un lapa. Cuando uno acaba el libro, tiene la sensación de haber leído algo realmente importante, transcendente. Probablemente haya muchas palabras verdaderas entre sus páginas, pero lo que es seguro es que prácticamente todas resultan perfectas.
Su autor es:

José Antonio Abella

(Burgos, 1956). Literatura, escultura y medicina son los tres ejes de su actividad profesional.
En 1992 se publica su primera novela, Yuda, reeditada en 2006, y un breve ensayo: La Realidad Posible (hacia un compromiso del arte). Fue coautor de la obra Segovia: ecología y paisaje (1993). Siguieron las novelas La Esfera de Humo (Grijalbo-Mondadori, 1995), Crónicas de Umbroso (Anaya, 2001, reeditada en 2002 por la Secretaría de Educación Pública de México en edición de 85.000 ejemplares destinados a bibliotecas escolares) y La Tierra Leve (Abadía Editors, 2006). Es autor de la guía Balcón de la Mirada (Ayto. deSegovia, 2003) y miembro del equipo coordinador de la colección Hombre y Naturaleza y del foro literario Tertulia de los Martes.
Por tres de los relatos incluidos en este volumen ha recibido los premios internacionales de narrativa Hucha de Oro, Encarna León y Emiliano Barral




Pinchando el enlace podéis leer uno de los relatos:

LACIUDADSUMERGIDA


Y esta es la página de la EDITORIAL

http://isladelnaufrago.es

24 de junio de 2010

THELunes (Revista de Nuevos Creadores)

El 29 de junio en La FNAC de Callao, a las 11 de la mañana se presentará la publicación impresa de la revista THELunes, y la publicación online con todas sus novedades. Además de entregar los premios del I Certamen de relatos THELunes.



http://www.thelunes.com/html/concurso.htm


7 de junio de 2010

XXIII CONCURSO DE RELATOS (Semana Negra de Gijón)


La SEMANA NEGRA y el ATENEO OBRERO DE GIJÓN convocan el XXIII Concurso Internacional de Relatos Policíacos que se regirá por las siguientes
BASES:


1. Los textos estarán redactados en español.


2. Todos los trabajos se deberán presentar mecanografiados a doble espacio, con un máximo de 68 caracteres por línea y 32 líneas por página, en papel tamaño A4 y con una extensión máxima de seis páginas. Se admitirán como máximo dos relatos por autor.


3. Los trabajos, que no podrán llevar firma ni señal alguna que delate su procedencia, deberán enviarse por triplicado (en caso de envío por correo ordinario) y haciendo constar en el encabezamiento el título elegido al Apartado de Correos 271 (33280 Gijón, ESPAÑA), en un sobre cerrado en cuyo exterior se indique "Para el XXIII Concurso Internacional de Relatos Policíacos". El envío deberá ir acompañado de otro sobre cerrado en cuyo exterior figure exclusivamente el título del relato y en cuyo interior figurarán los datos del participante: nombre, apellidos, dirección, teléfono y dirección de correo electrónico.
También podrán enviarse los trabajos a través de correo electrónico. En este caso, deberá enviarse mediante una única copia del trabajo en un mensaje a la dirección de correo: relatos@semananegra.org, en cuyo "Asunto" figure exclusivamente el título del relato, adjuntando un archivo con el relato en formato Word que llevará como nombre el mismo título del relato. El participante deberá enviar también, y por cada relato, otro mensaje a la dirección electrónica: plicas@semananegra.org, en cuyo "Asunto" figure el título del relato, adjuntando un archivo en formato Word que llevará como nombre el mismo título del relato y que incluirá los datos personales y de contacto del autor: nombre, apellidos, dirección, teléfono y dirección de correo electrónico.
Los participantes que opten por enviar sus trabajos mediante correo electrónico deberán hacerlo desde cuentas de correo que no permitan conocer, en ningún caso, la identidad del remitente.


4. Los relatos deberán ser rigurosamente originales e inéditos.


5. El plazo de admisión finalizará el 15 de Junio de 2010, admitiéndose los trabajos que hayan sido certificados en correos hasta esa fecha o enviados a través de correo electrónico hasta la misma fecha límite.


6. Se establecen cuatro únicos premios: un primer premio de 1.200 euros y tres accesits de 150 euros cada uno. De este importe se descontarán los impuestos correspondientes.


7. La SEMANA NEGRA se reserva el derecho de publicar los relatos premiados, sin que los autores perciban, por ello, derecho alguno, quedando sólo obligada a citar el nombre del autor.


8. El jurado estará compuesto por tres escritores y/o críticos participantes en la SEMANA NEGRA, así como una representación del ATENEO OBRERO DE GIJÓN.


9. El jurado podrá declarar desiertos los premios si, a su juicio, las obras presentadas no reúnen la calidad necesaria.


10. La organización se reserva el derecho de no admitir los trabajos que incumplan alguno de estos requisitos y no se compromete a la devolución de los originales.


11. La participación en este concurso supone la aceptación, sin excepciones, de las presentes bases

31 de mayo de 2010

UNA MENCIÓN



Universidad de San Buenaventura Cali (COLOMBIA)

ACTA DEL JURADO.
VI CONCURSO LITERARIO BONAVENTURIANO
DE POESIA y CUENTO


El jurado, integrado por :

JOSÉ VICTOR MARTÍNEZ GIL (MÉXICO)
ALEXANDER MURIEL (COLOMBIA)
PEDRO MARIO LÓPEZ DELGADO (CUBA-COLOMBIA)

Decidió después de analizar las obras presentadas por los 1335 participantes otorgar los siguientes premios y menciones



CUENTO


PRIMER PREMIO:
DIEGO GIL PARRA. CALI, VALLE DEL CAUCA, COLOMBIA.
OBRA: CONDEN(H)ADO Y OTROS CUENTOS.

SEGUNDO PREMIO:
NÉSTOR HUGO VILLOLDO. BUENOS AIRES, ARGENTINA.
OBRA: EL ÓVALO Y OTROS CUENTOS.



TERCER PREMIO (COMPARTIDO):
PILAR QUINTANA. JUANCHACO, BUENAVENTURA, COLOMBIA.
OBRA: UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

TERCER PREMIO (COMPARTIDO)
JUAN CRUZ BALIAN. BUENOS AIRES, ARGENTINA.
OBRA. LOS HOMBRES Y MI VIDA CON LOS PECES.


MENCIONES CUENTO:

· HECTOR ORTEGA GIMENEZ. BARCELONA, ESPAÑA.
OBRA: LA VIDA MENGUANTE Y OTROS CUENTOS

· DIEGO MARTÍNEZ LORA. VILA NOVA DE GAIA, PORTUGAL.
OBRA: FIN DEL MUNDO

· EDISON FIERRO ABALO. BUGA, VALLE DEL CAUCA, COLOMBIA.
OBRA: LA DUDA.

· MELISSA BENDERSKY CROS. SAN CARLOS DE BARILOCHE, RÍO NEGRO, ARGENTINA.
OBRA: LA VENTANA Y OTROS CUENTOS.

· DIEGO FERNANDO PEREA. CALI, VALLE DEL CAUCA, COLOMBIA.
OBRA: JOHN ABORTO SABE DE SONIDOS Y OTROS CUENTOS.

· ANDRÉS PORTILLO GONZÁLEZ. MADRID, ESPAÑA.
OBRA: DEMASIADO LEJOS Y OTROS CUENTOS.


· ARIEL BÚMBALO DAVID. MENDOZA, ARGENTINA.
OBRA: EL QUE RÍE PRIMERO PIERDE.

· ANTONIO USAGA MONSALVE. MEDELLÍN, COLOMBIA.
OBRA: LA SEGUNDA EDAD Y OTROS CUENTOS.



O sea, que me han mencionado, así que aprovecho para colgar uno de los cuentos.


4 de mayo de 2010

JON BILBAO "Bajo el influjo del Cometa"









Hoy, por cortesía de la Editorial SALTO DE PÁGINA, me ha llegado el último libro de relatos de Jon Bilbao titulado "BAJO EL INFLUJO DEL COMETA". Así que estoy entusiasmado.














En este libro, lo inquietante y lo amenazador surgen de lo cotidiano. Así, una ballena varada en la playa puede estropear el tranquilo día de verano del que pensaba disfrutar una familia. Curiosear a esos vecinos que leen la Biblia puede alterar la paz de una pareja de agnósticos. El paso de un cometa sacude inexplicablemente la existencia de los habitantes de un pequeño pueblo costero. Incluso retirarse unos días a la montaña puede complicarse si se entablan relaciones con un zorro.
Puestos a prueba por tales situaciones, los personajes de estos relatos se ven forzados a conocerse mejor. Lo que descubren les sorprende, y en algunos casos les asusta. Cuando se encuentran con esa faceta oscura y hasta entonces desconocida de sí mismos, las cosas no tienen por qué empeorar. No siempre.
Jon Bilbao, autor de El hermano de las moscas y Como una historia de terror —Premio Ojo Crítico de Narrativa 2008—, se confirma con esta colección como una de las voces más sólidas del relato español contemporáneo.









Jon Bilbao
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* Reseña estraída de la web de la editorial http://www.saltodepagina.com/


26 de abril de 2010

DECÍA ABUELO (de Gsús Bonilla)

Cuelgo el enlace a un post de GSUS BONILLA , porque creo que estas cosas deben extenderse. Hay que caminar sabiendo la tierra por la que ponemos los pies, más que nada para no pisar a los que descansan debajo; a pesar de los soberbios.

http://estamosjartos.blogspot.com/2010/04/decia-abuelo.html


RUNRÚN


si había una noche fría
-como las de antes-

la señora siempreluto
los acurrucaba junto a sus tetas
luego, les sentaba a cada uno sobre
sus rodillas
y con esa vocecilla que tienen las antiguas,
las de antes,
-porque así eran las abuelas de antes-
con voz de antes
empezaba a hablarles de aquellos niños
que no tenían padres con los bolsillos repletos de monedas

de aquellos niños
que jugaban con el aro de metal de un barril de tocino

y hablaba
de que a aquellos niños
les sonaban las tripas y que el juego
obedecía a la imaginación

y que los niños crecieron y ya no había suposiciones
ni juegos para olvidarse de comer

y que aun así había que seguir en pie…

…y que ya era hora de dormir
porque no había más que contar.

la abuela tenía miedo a trastornarles el sueño
y cuando tenía la certeza de que estaban dormiditos,
ensimismada,
y con un runrún

y con esa vocecilla que tienen las antiguas,
las de antes,
-porque así eran las abuelas de antes-
con voz de antes. seguía:

uno
al pie de la cuneta
otros
a la orilla de la playa
muchos más
en la soledad de un descampado
y tantos otros
por las tapias traseras de los cementerios

la historia es como sigue...

sólo doblaron las rodillas

en los últimos espasmos de la nuca
al posterior disparo.

uno
al pie de la cuneta
otros
a la orilla de la playa
muchos más
en la soledad de un descampado
y tantos otros
por las tapias traseras de los cementerios.

de Gsús Bonilla, en OVEJAS ESQUILADAS, QUE TEMBLABAN DE FRÍO

17 de abril de 2010

ROBINSONES LITERARIOS


Nace en Segovia la editorial Isla del Náufrago, un proyecto de José Antonio Abella para dar espacio a la edición independiente comercializada exclusivamente en internet


C.S. / SEGOVIA


Médico, escritor, escultor, pintor, aparatchik cultural. José Antonio Abella obtuvo en 2008 el premio de relatos más reputado (y dotado) de las letras españolas, el Hucha de Oro, concedido por la Confederación de Cajas y con 30.000 euros de bolsa. "Siempre tuve inquietud por editar, así que pensé que era una ocasión para ponerme en ello. Pienso que existe un espacio para pequeñas editoriales y con esa intención surgimos", explica. Aparece así en marzo de 2010 Isla del Náufrago, una editorial segoviana con unas cuantas particularidades. "No tenemos afán de lucro. Somos una asociación con una línea editorial; nuestro esquema es destinar el 75% de lo que se consiga a seguir editando y el 25% a proyectos de cooperación, ahora bien, para que los números cuadren no podemos encarecer el PVP con la distribución, que se lleva más del 50% del precio final de venta, así que optamos por centrar nuestra comercialización exclusivamente por internet. De este modo podemos ofrecer libros por doce a catorce euros, poniendo nosotros los gastos de envío", Isla del Náufrago es pues una editorial que se mueve en internet, sus libros no están a la venta en las librerías, lo que no quiere decir que comercialice libros electrónicos. "No, supongo que todo llegará y que dentro de un par de años deberemos entrar en el tema del libro electrónico, lo nuestro es que vendemos por internet, pero lo que vendemos son libros de papel". y no cualquier libro' los de la joven editorial se caracterizan por su calidad formal, con buen papel, solapas y una exquisita edición que incluye hasta fe de erratas. Lo que se dice un señor libro.


VENDER ON LINE

Como primeros títulos Isla del Náufrago ha sacado sendos recopilatorios de relatos del propio Abella y el infatigable compañero de fatigas, Ignacio Sanz. En puertas está un tercer libro de poesía de Luis Javier Moreno. "Hombre, para los primeros títulos sí que hemos recurrido a gente de aquí, pero la idea es editar autores en general. Nos gustaría . publicar unos seis títulos al año". Una cifra baja que se ajusta a la política de la editorial; mantener el título en oferta durante un largo espacio de tiempo. "Hoy el ciclo de un libro es muy corto, en tres meses como mucho ya pasa de novedad a des catalogado. Nuestra filosofía es justamente la contraria a la de las grandes editoriales, confiar en el boca a boca y mantener el título como disponible durante muchos años".El principal inconveniente de un negocio que fía en internet la comercialización es la desconfianza. "La gente sigue siendo renuente a pagar por internet, imagino que por miedo", señala Abella. Por esa razón la compra puede también efectuarse por transferencia convencional a contrareembolso. En cualquier caso, los envíos van a cuenta de la editorial. En cuanto a la promoción, Abella es tajante "boca a boca. Para las pequeñas editoriales sigue siendo la principal vía de venta, eso y aguantar el libro en catálogo".


NOTA: Este post recoge una noticia dada por el periódico "El adelantado de Segovia" el 20/04/2010 y reproducida a su vez por el blog: http://cuadernodelnaufrago.blogspot.com

8 de abril de 2010

JUEVES 22 ABRIL 2010,



A eso de las 20:30H

En el “TAPAS Y FOTOS” del Avapiés

c/ Doctor Piga nº7, Madrid

Metro Antón martín, Lavapiés .



BREVE PRESENTACIÓN DEL Nº2 de la Revista
AL OTRO LADO DEL ESPEJO

&

MICRO ABIERTO para los que tengan algo que contar.

Llevas tu material

(máximo 1, A4)

te apuntas, y lo lees.


VISUALIZA EL CONTENIDO EN



Y SI TE GUSTA, ENCARGA TU EJEMPLAR IMPRESO AQUÍ

4 de abril de 2010


Ya está en línea el número 17 de NARRATIVAS. Uno de mis relatos: "Tomates Podridos" está entre sus páginas. La revista puede descargarse en la siguiente dirección:




CONTENIDOS:


- Ensayo

Cosmomemorias de otro mundo: “Llanto. Novelas imposibles”, por Demetrio Anzaldo González

La visión de la ciudad moderna en “Los pasos perdidos” de Alejo Carpentier, por Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón

Sancho y su renuncia, en el camino a la novela moderna, por Nerea Marco Reus

Yocandra a través del espejo, en la novela “La nada cotidiana” de Zoé Valdés, por Orlando Betancor

Los relatos góticos de Sir Walter Scott: “La habitación tapizada”, por Enrique García Díaz-


-Relato

El albañil cósmico, por Carlos Salem

Mi nombre en el google, por Claudia Apablaza

Sexo, cárceles y un soplo en el corazón, por José Antonio Lozano

Tres microcuentos, por Jesús Esnaola

Muñón de cerdo, por Gonzalo Martín de Marcos

Obispos, por axel l. krustofski

Hay amores que matan, por Juan Carlos Vecchi

La procesión, por Mari Carmen Moreno

Carlos (el plural), por Sergio Sastre

En el pantano, por José Carlos Nazario

Mujeres como usted, por Lucía Lorenzo

Vaso de bourbon, por Ana Patricia Moya

Lo terminé porque siempre acabo el libro que empiezo, por Daniel Pérez Navarro

Un viaje poco común, por Carlos Montuenga

Como hacen los hombres, por Noel Pérez

Tokio en abril, por Rodrigo J. Gardella

6025, por Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón

M. O. Hoppern, por Ramón Araiza Quiroz

Worm, por Luis Emel Topogenario

Juntos para siempre, por Blanca del Cerro

Correspondencia nicaragüense (V), por Berenice Noir

Tomates podridos, por Andrés Portillo

Sal en sus libros, por María Virginia Ocando

Después, por Gabriela Urrutibehety

La carpa, por Luis Mariano Montemayor

Cirugía Plástica, por Javier Silvela Maestre

Bar, por Giovanni Rodríguez

El secreto del árbol, por Raúl Barrozo

Una historia del Japón, por Carlos Manzano

Ella trabaja en una guardería, por Santiago Eximeno
- Narradores
Norberto Luis Romero


- Reseñas

“La noche de los tiempos” de Antonio Muñoz Molina, por Ághata

“El momento del unicornio” de Norberto Luis Romero, por Luis Borrás

“El viaje del elefante” de José Saramago, por Ághata

“Literatura thantica: búsqueda de una memoria común” de Pablo García Dussán, por Lillyam González

“Espejos” de Eduardo Galeano, por Daniel Orizaga Doguim

“El cuento de nunca acabar” de Carmen Martín Gaite, por María Aixa Sanz


- Miradas

Una mirada al anticlericalismo de Blasco Ibáñez, por Johari Gautier Carmona

Carmen Martín Gaite: el espíritu de superación, por María Aixa Sanz

El sino melancólico del tango, por Gabriel Cocimano- Novedades editoriales

21 de marzo de 2010

REVISTA POE+ Nº4 (Y OTRAS COSAS)




Uno de mis relatos está entre sus páginas. Por cierto, ese mismo relato también lo podéis leer en el Blog de una de una tal Libertad-Lola que lo ha copiado, lo ha pegado y lo ha hecho suyo. Alguien (Anónimo) me aviso del PLAGIO y aunque he intentado informar del asunto a la tal Lola, esta se limita a borrar mis mensajes. En fin, yo creía que estas cosas no pasaban, pero cuando pasan, joden.

13 de marzo de 2010

MIGUEL DELIBES





"La sombra del ciprés es alargada"
(FRAGMENTO)




Se iniciaba ya el otoño. Los árboles de la cuidad comenzaban a acusar la ofensiva de la estación. Por las calles había hojas amarillas que el viento, a ratos, levantaba del suelo haciéndolas girar en confusos remolinos. Hicimos el camino en la última carretela descubierta que quedaba en la ciudad. Tengo impresos en mi cerebro los menores detalles de aquella mi primera experiencia viajera. Los cascos caballos martilleaban las piedras de la calzada rítmicamente, en tanto las ruedas, rígidas y sin ballestas, hacían saltar y crujir el coche con gran desesperación de mi tío y extraordinario regocijo por mi parte. Ignoro las calles que recorrimos hasta llegar a la placita silente donde habitaba don Mateo. Era una plaza rectangular con una meseta en el centro, a la que se llegaba merced al auxilio de tres escalones de piedra. En la meseta crecían unos árboles gigantescos que Cobijaban bajo sí una fuente de agua cristalina, llena de rumores y ecos extraños. Del otro lado de la plaza, cerraba sus confines una mansión añosa e imponente, donde un extraño relieve, protegido en una hornacina, hablaba de hombres y tiempos remotos; hombres y tiempos idos, pero cuya historia perduraba amarrada a aquellas piedras milenarias. "

7 de marzo de 2010

PAPEL


Antología de relatos de I Concurso Internacional de Relato Breve "GEEPP Ediciones". Mi relato "CUERO Y TACÓN DE AGUJA" pasea por sus páginas.

PAPEL
Precio por unidad (libro): €9,95
Realizar una consulta sobre este producto
Autor: VV.AA.
Género: Colección En cuentos (Narrativa Breve)



Número de páginas: 204
Tamaño: 210 x 148 mm
Encuadernación: Cosida, con solapas
Papel: Estucado blanco 90 g
Cubierta: Plastificada en brillo 260 g

ISBN: 978-84-92850-12-9
CDU: 821.134.2-3 Literatura española. Novela y cuento
Fecha de aparición: 5 de marzo de 2010

27 de febrero de 2010

PARAFILIAS ILUSTRADAS (Ediciones Traspiés)


En Ediciones Traspiés, para la colección Vagamundos, están preparando una antología de microrelatos cuyo hilo conductor es que todos los textos e ilustraciones estén inspirados en alguna parafilia, conducta o práctica sexual.


Si quieres participar puedes hacerlo con un texto, una ilustración o con ambos, pero ten en cuenta los siguientes datos:


Texto de 250 palabras máximo.


Ilustración de 85x135mm, 300ppp, a una tinta (negro).


Plazo de entrega el 15 de mayo de 2010 (para participar en el libro).


Para más información:

AL OTRO LADO DEL ESPEJO Nº2


Un edición más, y van cuatro, La Revista Al Otro Lado del Espejo, os hace participes de este recién estrenado Nº2. Martes 2 de Marzo en la Librería Tres Rosas Amarillas, c/San Vicente Ferrer, 34, Tribunal, Madrid, a eso de las 20:00H.